No damos consulta a todo el mundo: son 30 minutos reales, uno a uno, y los lugares son limitados cada semana. Respondé 2 minutos sobre tu visa, tu presupuesto y tus tiempos, y te decimos si tu caso entra.
¿Y si no calificás? Te respondemos igual por email, con un plan de qué te falta para la próxima. Nadie se queda sin respuesta.
La consulta
No es una charla genérica. Llegamos con tu caso ya leído y salimos con un plan.
Te lo confirmamos por email con el link para agendar.
Lo que NO es: no es una llamada de venta ni te vamos a empujar a un curso que no te sirve. Si tu plan no cierra, te lo decimos.
El filtro
Los lugares son limitados, así que priorizamos los casos donde 30 minutos realmente cambian algo.
Si caés en la segunda columna no te quedás sin nada: te mandamos por email qué te falta para calificar. Cuando estés listo, entrás directo.
Por qué el test
Cada respuesta cambia lo que te vamos a recomendar. Por eso el filtro es un formulario y no un botón.
Si los números no cierran o los tiempos no dan, preferimos perder una consulta antes que meterte en un curso que no te sirve.
No es lo mismo estar acá con una 462 por vencer que estar todavía en Argentina. El orden de los pasos cambia por completo, y con él lo que te conviene estudiar.
Diez años de comunidad, eventos y grupos. La misma gente que ya seguís en Instagram, no un call center que te llama desde otro país.
3 pasos, 2 minutos. Al final te decimos si entrás a los 30 minutos gratis. Sé honesto con los números — es la única forma de que esto te sirva de verdad.
Te llega un email con el link para agendar tus 30 minutos, y un resumen de lo que ya vimos de tu caso.
Te llega igual un email con las opciones reales para tu situación y qué te falta para entrar. Sin costo y sin insistencia.
Porque son 30 minutos reales con una persona del equipo y la agenda es limitada. Priorizamos los casos donde esa media hora cambia algo concreto: una visa que vence, una fecha de inicio cerca, un presupuesto que ya existe. Si tu caso todavía no está en ese punto, te respondemos por email igual.
Nada. La consulta y el análisis de tu caso son gratis, califiques o no.
No, pero te contamos de dónde sale la plata así no te queda la duda. Cuando alguien se inscribe en un curso, el instituto paga una comisión por el alumno que llegó a través nuestro —igual que con cualquier agencia— y de ahí sale el costo de atenderte. Vos no pagás nada, ni ahora ni después.
Sí, eso quiere decir que ganamos si te inscribís. Por eso te lo decimos de frente: si el curso no te sirve, si te conviene esperar o si directamente no te conviene estudiar ahora, te lo vamos a decir igual. Los que quedamos mal delante de 187 mil personas somos nosotros, y esa reputación vale mucho más que una comisión.
Te llega un email con qué te falta para entrar más adelante. Cuando eso cambie, volvés a hacer el test y entrás directo.
Sí, y es justo cuando más importa el orden de los pasos. Ponelo tal cual en el formulario: hay preguntas específicas para eso y cambian por completo lo que te vamos a recomendar.
No. Casi todos los cursos se pagan en cuotas, pero siempre hay un primer pago antes de que salga la carta de aceptación. Por eso te preguntamos el número real que tenés hoy: con eso sabemos qué opciones son posibles y cuáles no.
Sí. Marcá esa opción en el formulario y te llevamos por las alternativas según tu objetivo: cambiar de visa, trabajar mientras estudiás o armar un camino a la residencia.
No, pero necesitamos saberlo desde el principio porque cambia la estrategia entera. Hay una pregunta para eso y conviene responderla con la verdad.
Alguien del equipo, por email. Cada caso se lee y se responde uno por uno.